Los coñocuerpos

Salgo a la calle y los veo corriendo para dar abasto, columpiándose sobre incómodos tacones, acorazados, disfrazados de otra cosa que sí mismos, escondiendo sus hechuras, sus verdades, conduciendo defensivamente, doblados cargando bolsas, increpados, agarrados, escrutados. Solo a veces los veo retorcerse de risa o abrazando.

En los medios de comunicación los veo expuestos o censurados, difamados, manipulados, recortados, troceados, usados, resemantizados, violados, masacrados, agredidos, muertos, enterrados. Casi nunca los veo empoderados, en expansión, siendo.

A los de mi entorno nos veo faltos de caricias, explotados en trabajos infames, extenuados de arrastrar obligaciones, comiendo mal, depilados con dolor y gasto, maquillados (rímel corrido), torturados (dietas como tenazas-estética al rojo vivo-industria textil o silla eléctrica), comparados compulsivamente, comprando en el mercado de la tristeza, pagando, dando, y dando, y dando.

Hola, somos cuerpos con coño, y nos están oprimiendo.